Tratamientos para alisar el pelo: tipos, diferencias y cómo elegir el adecuado
Alisar el cabello no es solo una cuestión estética. Para muchas personas, significa ganar comodidad, reducir tiempo de peinado y conseguir un acabado más controlado en el día a día. Sin embargo, no todos los tratamientos de alisado funcionan igual ni están pensados para el mismo tipo de cabello. Elegir sin información puede llevar a resultados que no cumplen expectativas o, peor aún, a un cabello debilitado.
En este artículo te explicamos qué tratamientos para alisar el pelo existen, cómo se diferencian entre sí, cuánto duran y qué debes tener en cuenta antes de decidirte por uno.
Por qué el cabello se encrespa o pierde la forma
Antes de hablar de alisados, conviene entender el problema. El encrespado y el volumen descontrolado suelen aparecer cuando la fibra capilar está deshidratada, porosa o dañada. En estas condiciones, el cabello absorbe humedad del ambiente y pierde definición.
Factores como el uso frecuente de calor, los tintes, las decoloraciones, el sol o el agua con cal alteran la estructura interna del cabello. Por eso, muchos tratamientos de alisado no buscan solo “estirar” el pelo, sino reorganizar la fibra, sellar la cutícula y aportar suavidad.
Tratamientos de alisado progresivo: suavizar sin perder naturalidad
Los alisados progresivos son una de las opciones más demandadas actualmente. No dejan el cabello completamente liso desde la primera aplicación, sino que reducen el encrespado y relajan la onda de forma gradual.
Este tipo de tratamiento es ideal para personas que:
- Quieren controlar el frizz
- Buscan un cabello más manejable
- No desean un liso extremo ni rígido
Su duración suele estar entre 2 y 4 meses, dependiendo del mantenimiento y del tipo de cabello. Además, muchos de estos tratamientos están formulados sin formol, lo que los hace más compatibles con cabellos teñidos o sensibilizados.
Alisado brasileño: el más conocido (y uno de los más confundidos)
El alisado brasileño se popularizó por su capacidad para dejar el cabello muy liso, brillante y sin encrespado. Funciona sellando activos al interior del cabello mediante calor, lo que da un acabado pulido y duradero.
Es importante aclarar que hoy en día existen versiones modernas sin formol, mucho más seguras. El resultado suele ser un cabello más liso, con menos volumen y mayor brillo, durante un período de 3 a 5 meses.
Este tratamiento es recomendable para cabellos gruesos, con mucho volumen o muy encrespados, siempre que se realice con productos profesionales y un diagnóstico previo.
Tratamientos de keratina: alisar mientras se repara
Aunque muchas personas los confunden con un alisado, los tratamientos de keratina no siempre alisan por completo. Su función principal es reparar la fibra capilar, rellenar zonas dañadas y aportar suavidad y brillo.
El efecto suele ser un cabello:
- Más liso visualmente
- Con menos frizz
- Más fuerte y flexible
La duración es más corta, normalmente entre 4 y 6 semanas, pero son una excelente opción para cabellos dañados que no tolerarían un alisado más agresivo.
Alisado japonés: liso extremo y permanente
El alisado japonés modifica la estructura interna del cabello de forma permanente. El resultado es un liso muy marcado, sin onda ni volumen, que solo desaparece con el crecimiento del cabello.
Es un tratamiento efectivo, pero también el más agresivo, por lo que no se recomienda en cabellos muy dañados, decolorados o frágiles. Requiere mantenimiento en raíces y una rutina de cuidado muy específica para evitar roturas.
Suele ser elegido por personas que desean un liso total y están dispuestas a asumir el compromiso a largo plazo.
Tratamientos antifrizz: control sin alisar del todo
No todo el mundo quiere alisarse el pelo. Para esos casos existen los tratamientos antifrizz, que no alteran la forma natural del cabello, pero sí controlan el encrespado, aportan brillo y facilitan el peinado.
Son ideales para cabellos ondulados o rizados que quieren mantener su forma, pero con un acabado más pulido y definido. Suelen durar entre 3 y 6 semanas y se pueden repetir con frecuencia.
Qué tener en cuenta antes de hacerte un tratamiento de alisado
Antes de elegir un tratamiento para alisar el cabello, es importante valorar varios aspectos:
- El estado real de tu cabello (natural, teñido, decolorado, dañado)
- El resultado que esperas (liso total, reducción de volumen, control del frizz)
- El tiempo que estás dispuesta a dedicar al mantenimiento
- La compatibilidad con tintes o mechas
Un buen diagnóstico profesional es clave para evitar decepciones y proteger la salud del cabello.
Cuidados después de un tratamiento de alisado
El resultado de un alisado no depende solo del tratamiento, sino también del cuidado posterior. Usar champús suaves, mascarillas hidratantes y protector térmico es fundamental para prolongar el efecto.
Además, espaciar los lavados, evitar herramientas de calor excesivas y proteger el cabello del sol ayuda a mantener el alisado por más tiempo y con mejor aspecto.
¿Qué tratamiento para alisar el pelo es mejor?
No existe un único “mejor” tratamiento. El adecuado será el que:
- Respete tu tipo de cabello
- Se adapte a tu estilo de vida
- Cumpla tus expectativas reales
Desde alisados progresivos y keratinas reparadoras hasta alisados permanentes, la clave está en elegir con información y acompañamiento profesional.
¿Sabes que alisar el pelo también puede ser cuidarlo?
Alisar el cabello no debería significar dañarlo. Hoy existen tratamientos que permiten controlar, suavizar y disciplinar el pelo sin comprometer su salud. Entender las diferencias entre cada opción es el primer paso para acertar.
Si estás pensando en un tratamiento de alisado, infórmate, pregunta y apuesta siempre por productos profesionales y rutinas de cuidado que mantengan tu cabello bonito no solo el primer día, sino con el paso del tiempo.
Escribe un comentario